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GEOMORFOLOGÍA

    Las Cordilleras Béticas constituyen una gran unidad geológica que comprende el conjunto de montañas y valles que ocupan el Sur y Sureste de la Península Ibérica, extendiéndose a lo largo de más de 500 km. desde el Golfo de Cádiz hasta las costas de Alicante. Quedan delimitadas hacia el Norte por la Depresión del Guadalquivir y la Cordillera Ibérica, y hacia el Sur por el mar Mediterráneo. Esta Cordillera es la más importante de la Península, posee las características propias del gran proceso orogénico alpino con gran presencia de grandes mantos de corrimiento, cabalgamientos, y peculiares contrastes entre unidades estructurales: zonas externas (Cordilleras Subbéticas) y zonas internas (Cordillera Penibética).

    La comarca alpujarreña se localiza dentro de las zonas internas de las Cordilleras Béticas, constituidas por materiales del zócalo primario y de la cobertura mesozoica perteneciente al bloque africano de Alborán.  Se estructura en dos fases o unidades tectónicas superpuestas:

LAGUNA SECA DESDE EL CHULLO Complejo Nevado-Filábride o zona central. Comprende el núcleo central de Sierra Nevada, está compuesto básicamente por rocas metamórficas, entre las que se distingue un zócalo paleozóico más antiguo y una cobertera mesozoica. Los materiales nevado-filábrides, están constituidos por rocas metamórficas donde dominan micasquistos, cuarcitas, mármoles, gneises y anfibolitas. También materiales postorogénicos donde dominan las rocas blandas tipo margas, arenas, conglomerados, lutitas, etc...
Complejo Alpujárride. Pliego paralelo de menor envergadura formado de Oeste a Este por las Sierras de Lújar, La Contraviesa y Gádor. Está formado por un conjunto de mantos de corrimiento que rodean al complejo Nevado-Filábride dispuestos en dos aureolas. La más interna corresponde al zócalo de rocas metamórficas, donde predominan pizarras y filitas arcillosas, materiales fácilmente deleznables. La más externa está compuesta en superficie por las calizas y dolomías sobre las que se asienta el típico paisaje del calar (por el predominio de rocas de cal o calizas).