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Almería es una de las provincias más montañosas de España.
No en vano, el 46 por ciento de la población está ubicada en montañas, el 34
% en colinas y el 19 % en llanuras. Está atravesada de O a E por diversos
macizos montañosos de origen alpino, integrados en el Sistema Penibético. Esta
singular disposición orográfica es en gran parte responsable del histórico
aislamiento tanto de la provincia en relación con el resto de España como de
las distintas comarcas almerienses entre sí.
La provincia alcanza su máxima altura en el Chullo, de 2.609 m., que se enclava
en la Sierra Nevada almeriense y vigila el Puerto de la Ragua, límite con la
provincia de Granada. Otros picos de importancia son el Almirez (2.518 m.), el
Morrón (2.236 m., en la Sierra de Gádor), el Calar Alto (2.168 m., en la
Sierra de los Filabres), la Tetica de Bacares (2.080 m., en esta misma sierra) y
el Pico de María (2.045 m., en la sierra homónima).
Sus 219 kilómetros de costa incluyen diversos accidentes geográficos, siendo
los más prominentes el golfo de Almería, el cabo de Gata, punta Entinas y
punta Sabinar. No debemos olvidar los islotes de Terreros y San Andrés y la
isla de Alborán, importante enclave natural, pesquero y estratégico cuyo
nombre se debe al pirata Al Borán, quien la utilizaba como base.
El clima subdesértico de la provincia reduce los accidentes hidrográficos a
las características ramblas, que surcan la provincia por doquier, especialmente
en las zonas cercanas al mar. Los riachuelos suelen perder su caudal bajo tierra
antes de llegar a su desembocadura, pero llevan agua en buena parte de su curso.
Son los ríos más importantes el Almanzora, el Andarax, el Grande de Adra, el
Alías y el Río de Aguas. Éste último es el responsable del sistema kárstico
de Sorbas, del que hablaremos más adelante. Existen asimismo tres pantanos, el
del Almanzora (sede de deportes acuáticos de los próximos XV Juegos Mediterráneos),
el de Benínar, en cuyo lecho descansa el pueblo del mismo nombre, y el de
Isabel II, que es uno de los más antiguos de España: se inauguró cerca de Níjar
en 1850.
La riqueza natural del territorio queda reflejada en varios espacios protegidos.
Un Parque Nacional, el de Sierra Nevada, compartido con la provincia granadina,
en el que se pueden encontrar cabras montesas y jabalíes. Dos parques
naturales: el P.N. de Cabo de Gata, declarado en 1987 y primer parque natural
marítimo-terrestre del país, es probablemente uno de los últimos reductos de
costa virgen del Mediterráneo. Cuenta con multitud de especies vegetales
xerofitas endémicas y hasta hace pocos años fue santuario de las últimas
focas monje de Europa. Por otro lado, el P.N. de la Sierra de María-Los Vélez
ostenta grandes extensiones de encinar mediterráneo y poblaciones de la escasa
tortuga mora. Además existen cuatro Parajes Naturales: Desierto de Tabernas,
Karst de Yesos de Sorbas, Punta Entinas-Sabinar y Sierra Alhamilla; así como
dos Reservas Naturales: Albufera de Adra y Punta Entinas-Sabinar. Próximamente
serán declarados Paraje Natural marítimo-terrestre la isla de Alborán y su
entorno.
De entre ellos los más importantes sean quizá los dos primeros parajes
naturales: el Karst de Yesos de Sorbas es un complejo de cuevas, cañones y demás
fenómenos kársticos excavadas por el río Aguas en un depósito de yeso
cercano a la localidad de Sorbas. Del Desierto de Tabernas hablamos en el
siguiente apartado. Otras dos joyas naturales de la provincia son el olivo
gigante de Aguamarga, probablemente el más grande y uno de los más longevos
del continente europeo; y la geoda en yeso de Pulpí, entre las de mayor tamaño
del planeta.
El clima de Almería es subdesértico, mediterráneo, cálido y seco. Su
característica más destacable es su cielo despejado y luminoso, los veranos cálidos
y los inviernos templados. En la costa sur, es característico el fuerte viento
de poniente. Por su parte, el levante es famoso en la capital ya que suele hacer
subir la temperatura varios grados.
También la pluviometría es escasa, siendo el Cabo de Gata el lugar donde menos
llueve de España. Asimismo, el Desierto de Tabernas es, técnicamente, el único
desierto del continente europeo, lo que le confiere características naturales
únicas que le valieron convertirse en escenario del rodaje de multitud de películas
durante los años 60, 70 y 80.
Fuente: http://es.wikipedia.org
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