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Cantabria es una región de carácter montañoso y costero y con un importante patrimonio natural. En ella se distinguen dos áreas morfológicamente bien diferenciadas:
La Marina. Una franja costera de unos 10 km de ancho cuya altitud no suele superar los 500 metros y que limita con el mar por medio de una línea de rasas litorales, configurando abruptos acantilados que son rotos por la aparición de desembocaduras de ríos generando rías y playas. En el litoral de la región destaca la Bahía de Santander. Por el sur la marina limita con la montaña.
La Montaña. Es una larga barrera de montañas abruptas paralela al mar que componen parte de la Cordillera Cantábrica. En su mayoría de roca calcárea afectada por fenómenos kársticos y que cubren la mayor parte de Cantabria. Forman valles profundos en disposición norte-sur con fuertes pendientes horadadas por ríos de carácter torrencial, de gran poder erosivo y cortos por la poca distancia entre su nacimiento y su desembocadura. Los valles configuran diferentes comarcas naturales de la región bien delimitadas físicamente por los cordales montañosos: Liébana, Nansa, Saja, Besaya, Pas-Pisueña, Miera, Asón-Gándara, Campoo. A la montaña pertenece la Sierra del Escudo, cordón montañoso de entre 600 y 1000 metros de altitud y que a lo largo de la zona oriental de Cantabria sigue paralela a unos 15 o 20 km de la costa. Montañas más altas nos encontramos a medida que nos desplazamos al sur, con una alineación de crestas que limitan los valles y las cuencas hidrográficas de los ríos Ebro, Duero y aquellos que desembocan en el Mar Cantábrico. Por lo general superan los 1500 metros de altitud, desde el puerto de San Glorio en el oeste hasta el de Los Tornos en la parte oriental: Peña Labra, puerto de Sejos, El Escudo, Castro-Valnera y La Sía. También destacan los grandes macizos calcáreos de los Picos de Europa en la zona sur occidental de la región, cuyas cumbres sobrepasan la mayoría 2500 metros y donde es amplia la presencia del modelado glaciar en su morfología.

Parque nacional de los Picos de Europa
Se declaró Parque nacional de España en 1918 aunque sólo una parte del actual Parque Nacional fue objeto de declaración en esa fecha, denominándose entonces realmente Parque Nacional de la Montaña de Covadonga. Pertenece a la Red de Parques Nacionales y fue uno de los primeros espacios naturales protegidos junto con el Parque nacional de Ordesa y Monte Perdido.
El 9 de julio de 2003 la UNESCO aprobó la propuesta de Reserva de la biosfera para el Parque nacional de Picos de Europa.
La superficie total del parque casi alcanza las 65.000 hectáreas. Se sitúa entre las provincias de León, Asturias, y Cantabria.
Los elementos geológicos del parque se deben a la combinación de la acción glaciar con los macizos calizos que conforman la Cordillera Cantábrica.
La riqueza de la flora y fauna de este recinto protegido puede verse en los distintos tipos de bosques que se encuentran. Se hallan en el parque numerosas especies protegidas, tales como el urogallo, el quebrantahuesos o el oso pardo. Animal representativo del Parque de Picos de Europa es el rebeco, del cual existen diversas esculturas diseminadas por distintos puntos.
Fuente: http://es.wikipedia.org
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