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La isla de Gran Canaria es la tercera en extensión y la segunda en población con 790.360 habitantes (ISTAC 2004). Gran Canaria, con sus casi 1.600 km², se encuentra a 28º latitud Norte y 15º 35' longitud Oeste y ha sido bautizada como "continente en miniatura" por la diversidad de su clima, su geografía, su flora y su fauna.
Tiene una forma circular con un macizo montañoso en el centro. Su altitud máxima es el Pozo de las Nieves con 1.950 metros. El monumento natural Roque Nublo (1.500 metros) y varias playas como la de Maspalomas (un ecosistema de dunas) ofrecen un gran atractivo turístico.
Los orígenes fundacionales de Las Palmas de Gran Canaria se remontan al año
1478, concretamente al 24 de junio, momento en el cual Don Juan Rejón, capitán
castellano, inicia la conquista de la isla de Gran Canaria. Esta conquista se
inicia en la desembocadura del barranco de Guiniguada, lugar que inicialmente se
denominaría El Real de Las Palmas y que pertenece en la actualidad al barrio de
Vegueta.
La lucha se prolongó por un periodo de cinco años, costando un gran número de
vidas, sobre todo en el lado aborigen, que carecía de medios para defenderse
frente a los ejércitos mandados por los Reyes Católicos. Aun así la
resistencia fue feroz. El final de la conquista llegaría en 1483, con la
incorporación de Gran Canaria a la Corona de Castilla por parte de Don Pedro de
Vera que logró el sometimiento de los aborígenes de la zona noroeste de la
isla, concretamente de Gáldar.
La importancia de la ciudad fue creciendo paulatinamente, convirtiéndose en el
centro administrativo y político del Archipiélago, constituyéndose el
Obispado de Canarias, Tribunal de la Santa Inquisición, la Real Audiencia de
Canarias, etcétera.
Durante estos primeros siglos de vida, la ciudad se convirtió en un punto
activo económico, principalmente debido al comercio de la caña de azúcar,
llegando en el siglo XVII un receso debido al freno que sufrieron las
exportaciones agrarias tanto a América como al resto de Europa. Durante la época
de esplendor, se produjeron numerosos ataques piratas que se prolongaron en el
tiempo hasta el siglo XVIII.
En octubre de 1595, la ciudad consiguió repeler el ataque inglés a mando de
Francis Drake y John Hawkins, pero cuatro años más tarde, los holandeses, al
mando de Van der Does saquearon e incendiaron la ciudad.
En el siglo XIX se produjo un hecho de importancia vital para la economía de la
ciudad. La instauración de los puertos francos. Se trata de un régimen económico
especial que favorece las relaciones comerciales del archipiélago. Este
beneficio actúa como estimulante para que numerosos barcos y navieras recalen
en la isla. Este ir y venir de barcos fue la primera semilla para que
posteriormente se desarrollara en la isla la principal fuente de economía
actual, el turismo. De este interés inicial por el turismo nace el primer hotel
de la isla, el Hotel Santa Catalina, en el año 1890 y que en la actualidad
sigue abierto y es considerado el mejor de la ciudad.
Con posterioridad a la finalización de la Guerra Civil Española y de la
Segunda Guerra Mundial, se notaron ciertos síntomas de recuperación turñistica,
que culminan en la Navidad de 1957 cuando aterriza en el Aeropuerto de Gran
Canaria un avión de la compañía sueca Transair AB, con 54 pasajeros en su
interior. Acababa de iniciarse la era de los vuelos charter, principal motor
económico de la isla de Gran Canaria, y en general del archipiélago canario en
la actualidad.
Fuente: http://es.wikipedia.org
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